Energía y Medio Ambiente

Población y medio ambiente

Abril 24, 2008 · Dejar un comentario

El problema ambiental tiene dos orígenes fundamentales. Por un lado el crecimiento demográfico. Cada vez somos más personas en el planeta. Y por otro lado el modelo de crecimiento económico. Cada vez producimos y consumimos más. El objetivo de esta entrada es analizar estos dos aspectos, para tener una idea clara de la situación a la que nos enfrentamos y sacar conclusiones. Analicemos primero el problema demográfico.

Hace alrededor de 4-5 millones de años, aparece en las zonas tropicales de África el antecesor de los homínidos: el Australopithecus. Este simio tiene una capacidad craneal muy limitada y tiene como particularidad que se desplaza de forma bípeda. La evolución del Australopithecus origina los primeros individuos del género Homo, que aparecen en África hace alrededor de 2.5 millones de años (Homo habilis) y que evolucionan a su vez para dar lugar al Homo erectus hace 1.5 millones de años.

Hace 1 millón de años, se estima que la población de Homo erectus en el planeta rondaría los 125,000 individuos. Esta especie vive en forma de grupos nómadas dedicados a la caza y recolección de frutos, por lo que requieren de amplios espacios para su supervivencia. El crecimiento poblacional está directamente relacionado con la disponibilidad de espacio.

Según las hipótesis tradicionales, a partir del homo erectus se desarrollan dos líneas evolutivas: la que da origen al Homo neandertalensis y la que da origen al Homo sapiens. Durante el Paleolítico Medio, hace 300,000 años, la población del género Homo aumenta hasta llegar a 1 millón de individuos. Este aumento de población viene como consecuencia directa de la colonización de nuevas área dentro del continente Africano y de su expansión por Eurasia. La población humana continúa creciendo y colonizando la mayoría de los territorios del planeta durante el periodo paleolítico superior hasta llegar a un total de entre los 5-10 millones de habitantes a finales del paleolítico superior.

Hace 10,000 años, el hombre consigue dominar las técnicas de la agricultura y la ganadería. La revolución neolítica permite el abandono de la vida nómada y el desarrollo de pequeños núcleos de vida sedentaria. La economía de subsistencia, basada en la caza, se transforma para dar lugar a una economía más estable u próspera de base ganadera y apoyada en los cultivos. El hombre deja las montañas para desplazarse hacia los llanos fértiles en las riberas de los ríos. Este tipo de vida permite una expansión poblacional sin precedentes. Al comienzo de nuestra era se calcula que la población mundial es de alrededor de 150 millones de personas, un tercio de los cuales habitantes del Imperio Romano, otro tercio del Imperio Chino y el resto diseminado por otras partes del mundo.

Durante los primeros siglos de nuestra era se suceden épocas de mayor o menor bonanza económica, acompañadas de grandes epidemias. A pesar de ello, hacia el año 1600 la Tierra alcanza los 500 millones de habitantes y en 1800 se alcanzan los 900 millones.

Las mejoras sanitarias y de las condiciones de vida en general hacen que el crecimiento demográfico sea continuado e imparable. Así, cuando nació mi abuelo (1900) la población mundial era ya de 1,600 millones,  y cuando nací yo (1970) se habían superado los 3,500 millones. El año 2000 se habían superado los 6,000 millones de habitantes y se estima que la población llegará a 7,000 millones para el año 2010 (ver reloj mundial de población).

Afortunadamente la tasa de fertilidad está disminuyendo en todo el mundo y aunque la población continuará aumentando por el acceso a la edad fértil de las generaciones jóvenes, mucho más numerosas, las tendencias actuales permiten predecir que la población mundial alcanzará la estabilidad en el año 2110, cuando vivan 10.529 millones de personas.

Categorías: Población y crecimiento económico: el origen del prob

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